"Antes de que el maíz pueda madurar, necesita todo tipo de clima. El jardinero se alegra de las lluvias tanto como del sol. El clima lluvioso es molesto, pero a veces la estación lo requiere."
Así también, las diversas condiciones de la vida del hombre son necesarias para madurarlo para la vida venidera. Tristezas y alegrías, depresiones y exaltaciones, todas tienen su parte en la consumación del carácter cristiano. Si se omitiera una sola pena de la vida de un creyente, podría ser que nunca estuviera preparado para el Cielo; el menor cambio podría echar a perder el resultado final.
Dios sabe mejor cómo madurar tanto el maíz como a los hombres, y ordena todas las cosas conforme al consejo de su voluntad. Es nuestra sabiduría creer en la infalible prudencia que dispone todos los detalles de una vida de fe.
"Y sabemos que Dios hace que todas las cosas cooperen para bien a los que aman a Dios, a los que son llamados conforme a su propósito." Romanos 8:28
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: God knows best how to ripen both corn and men!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.