Ayuda para cada día

Dios no busca facilitarnos la vida sino formarnos

El propósito de la ayuda divina no es hacernos las cosas fáciles, sino hacer algo de nosotros. La mejor ayuda no es la que alivia, sino la que fortalece, purifica y vuelve valiente al corazón.

El propósito de la ayuda divina

"Yo te fortaleceré y te ayudaré." Isaías 41:10

El propósito de la ayuda divina no es hacernos las cosas fáciles, sino hacer algo de nosotros.

Necesitamos tener presente este principio divino al ayudar a otros. Casi siempre es más fácil dar alivio que ayudar a otro a crecer fuerte. Sin embargo, en muchos casos, el alivio es la peor ayuda que podemos dar. La mejor es la ayuda interior: aquella que vuelve a uno más fuerte, más puro, más veraz, más valiente; aquella que lo capacita para vencer.

"Judas y Silas... hablaron mucho para animar y fortalecer a los hermanos." Hechos 15:32

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: The aim of the Divine helpfulness

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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