No creo exagerar al decir que algunos de nosotros depositamos nuestra ofrenda en el plato con una especie de salto triunfal, como queriendo decir: «¡Allí! ¡Ahora Dios se sentirá mejor!». Estoy obligado a decirles que Dios no necesita nada de lo que ustedes tienen. No necesita un centavo de su dinero. Es su propio bienestar espiritual el que está en juego en asuntos como estos. Tienen derecho a conservar para sí mismos todo lo que poseen, pero se oxidará y se corromperá, y al final los arruinará.
Fuente y atribución
Autor original: A. W. Tozer
Título original: Treasures from A. W. Tozer — 172
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de A. W. Tozer, publicado originalmente en Grace Gems.