Palabras diarias para los peregrinos de Sion

Dios no puede dejar de ser bondadoso con los suyos

Si el Señor nos enseñó, sostuvo y guardó hasta hoy, no es para abandonarnos al final: todo cuanto hace por los suyos es acto de bondad, y consumará la obra que comenzó.

¿Puede acaso el Señor tratar de otra manera que no sea con benignidad a sus siervos? ¿Por qué os ha hecho sus siervos? ¿Por qué rompió las cadenas de la antigua servidumbre de vuestras manos? ¿Por qué os sacó del servicio del pecado, del mundo, de Satanás y de vosotros mismos? ¿Por qué se hizo alguna vez precioso a vuestro corazón, ganó vuestros afectos y os capacitó para entregaros plenamente a él? ¿Acaso para desecharos? ¿Para burlarse de vuestra calamidad? ¿Para pisotearos un día hasta el infierno? ¿Para dejaros a solas, permitir que Satanás os venza, que vuestras concupiscencias os destruyan, o que vuestros pecados sean atados un día, como una piedra de molino, al cuello para hundiros en el infierno?

Oh, ¿puede nuestro corazón acoger jamás pensamientos tan contrarios a la gracia soberana? ¿No fue porque el Señor tenía bondad en su corazón hacia vosotros que primero volvió vuestro corazón hacia él? ¿No fue porque el Señor tenía propósitos de amor hacia vosotros que primero guió vuestros pies por sus caminos? ¿No fue porque Dios os amó primero que dio a su Hijo para morir por vosotros? Ahora, si os ha enseñado, guiado, sostenido y guardado todo este tiempo, ¿es para desecháos ahora, para dejaros hundir al fin? No puede hacerlo, no lo hará. A quienes ama, ama hasta el fin; la buena obra que comenzó la cumplirá y llevará a su perfección final; y por tanto todos los actos del Señor son actos de benignidad.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: July 20

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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