Mañana y noche

Dios, nuestra morada segura en medio de todo cambio

Así como Israel en el desierto nunca tuvo morada permanente, el cristiano peregrina por el mundo pero halla en Dios su hogar estable y seguro.

Los israelitas en el desierto estaban continuamente expuestos al cambio. Cuando la columna detenía su marcha, las tiendas se levantaban; pero al día siguiente, antes de que el sol de la mañana hubiera salido, sonaba la trompeta, el arca se ponía en movimiento y la columna de fuego y de nube conducía el camino por las sendas estrechas del monte, por la ladera del collado o a lo largo del árido yermo del desierto. Apenas tenían tiempo de descansar un poco, antes de oír el clamor: "¡Adelante! Este no es vuestro descanso; debéis seguir caminando hacia Canaán." Nunca estuvieron mucho tiempo en un mismo lugar. Ni aun los pozos ni las palmeras podían detenerlos. Con todo, tenían un hogar permanente en su Dios; su columna de nube era el techo de su casa, y su llama de noche el fuego de su hogar. Debían ir de lugar en lugar, cambiando continuamente, sin tener tiempo de asentarse y decir: "Ahora estamos seguros; en este lugar habitaremos." "Sin embargo," dice Moisés, "aunque siempre estamos cambiando, Señor, tú has sido nuestra morada por todas las generaciones."

El cristiano no conoce cambio alguno en lo tocante a Dios. Puede ser rico hoy y pobre mañana; puede estar enfermo hoy y sano mañana; puede estar feliz hoy y afligido mañana; pero no hay cambio en su relación con Dios. Si me amó ayer, me ama hoy. Mi mansión inconmovible de descanso es mi bendito Señor. Que los prospectos se marchiten; que las esperanzas se frustren; que el gozo se seque; que el mildiu lo destruya todo; nada he perdido de cuanto tengo en Dios. Él es "mi fuerte hábitación a la cual acudiré continuamente." Soy peregrino en el mundo, pero estoy en casa en mi Dios. En la tierra camino como extranjero, pero en Dios habito en una morada tranquila.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: February 27 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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