Consuelo para peregrinos

Dios nunca suelta la vara de su propia mano

Dios te trata como a hijo amado en lo que da y en lo que niega, en lo que gozas y en lo que padeces. Cada pérdida y cada dolor es disciplina en misericordia, nunca en ira.

"El Señor disciplina a los que ama, y castiga a todo aquel que recibe por hijo. Soporten las dificultades como disciplina; Dios los está tratando como a hijos. ¿Qué hijo no es disciplinado por su padre?" Hebreos 12:6-7

Cristiano, Dios te está tratando como a sus propios y amados hijos… en lo que otorga y en lo que retiene; en lo que disfrutas y en lo que sufres.

Nuestro Dios te ha hecho sus hijos al adoptarte en su familia y al recrearte por su Espíritu Santo. Él siempre te mira como a sus hijos, te ama como a sus hijos y te trata como a sus hijos.

No te dará lo que te haga daño.

No te pondrá donde estés en peligro.

Te corrige como a su hijo, no con ira, sino con misericordia.

¡Nunca confía la vara fuera de su propia mano! Sea cual sea el medio de disciplina, tu Padre es el agente. Él obra todas cosas según el consejo de su propia voluntad.

En este momento estás bajo instrucción; estás siendo educado para la eternidad. Las lecciones que tienes que aprender son para tu bien. Toda pérdida, toda cruz, toda decepción, todo dolor es necesario.

¿De verdad crees esto?

¿Reconoces la mano de Dios en todo lo que te sobreviene?

¿Puedes decir con Job: "El Señor dio salud, riqueza, hijos, amigos; y el Señor ha quitado; bendito sea el nombre del Señor"?

¿Puedes decir con Elí: "Es el Señor; que haga lo que le parezca mejor"?

Fuente y atribución

Autor original: James Smith

Título original: He never trusts 'the rod' out of His own hand!

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de James Smith, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura