Perlas de Spurgeon

Dios perdona el pecado, pero sus consecuencias permanecen

El arrepentimiento de David ante Natán muestra que Dios perdona incluso nuestros pecados más graves, pero las amargas consecuencias suelen acompañarnos hasta que Dios enjugue toda lágrima de nuestros ojos.

Entonces David dijo a Natán: «He pecado contra el SEÑOR.»

Natán respondió: «El SEÑOR ha quitado tu pecado; no morirás. Pero, por cuanto con esta obra has hecho que los enemigos del SEÑOR blasfemen, el hijo que te ha nacido morirá.» 2 Samuel 12:13-14

La experiencia de David es muy instructiva para nosotros. Aunque nos enseña que Dios puede y nos perdonará si nos arrepentimos de nuestros grandes y graves pecados, también nos enseña que el pecado es algo malo y amargo; y que, aunque la culpa pueda ser quitada, las malas consecuencias se quedarán pegadas a nosotros y serán motivo de tristeza —¡hasta que Dios enjugue toda lágrima de nuestros ojos!

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: Pithy gems from Spurgeon — Then David said to Nathan, "I have sinned against the

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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