El año devocional de Miller

Dios prepara en secreto al siervo que necesita

Dios entrena en silencio a quienes destina a su obra, y cuando los llama, ellos están listos.

Dios siempre sabe dónde encontrar al hombre que necesita. De hecho, prepara a los hombres sin que ellos lo sepan, para la obra que más adelante quiere encomendarles. Durante ochenta años Moisés estuvo en preparación especial para su gran misión como caudillo. Aarón también estuvo en entrenamiento para la parte particular de la obra que habría de realizar. Él no sabía para qué se le estaba preparando, pero Dios sí lo sabía. Probablemente Aarón tenía de natural una buena voz. Podemos suponer que, en Egipto, fue llevado a prestar mucha atención a la elocución y la oratoria. No sabía qué uso se haría de su capacidad, pero Dios lo sabía. Y cuando llegó el momento de entrar en su obra, estaba listo.

El joven no sabe qué obra puede tener Dios reservada para él. Pero posee ciertos talentos y dones. Estos debe cultivarlos hasta el más alto grado de eficiencia. Entonces, cuando Dios lo necesite, estará preparado.

Era la oración diaria de una joven cristiana que Dios la preparara para aquello para lo cual él la estaba preparando. Muchas vidas son fracasos porque, cuando Dios las busca, no están listas. Muchos jóvenes entran en una profesión sin calificación, habiendo desperdiciado sus oportunidades. ¿Es de extrañar que fracasen? Debemos capacitarnos con eficiencia en algo, y Dios nos llamará a su debido tiempo, y estaremos listos.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Miller's Year Book - March 18

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura