Pensamientos vespertinos

Dios reconciliado sonríe al alma que se refugia en la cruz

Contemplada en Cristo, toda perfección de Dios sonríe al creyente. La justicia pierde su terror, el pecado su poder, y el corazón del Padre queda abierto al alma reconciliada.

No hay una sola perfección de Dios que la mente creyente pueda contemplar en Cristo sin que sonría al alma. ¡Oh, ver la santidad y la justicia, la verdad y el amor dirigir su mirada de benigna dulzura sobre un alma temblorosa que se acerca a esconderse bajo la sombra de la cruz! Todo es luz aquí. Las nubes se dispersan, la oscuridad se va, la tempestad se aquieta, el mar queda en calma. La justicia ha perdido su aguijón, la ley su terror y el pecado su poder: el corazón de Dios está abierto, el costado de Jesús sangra, el Espíritu Santo atrae, el evangelio invita, y los cansados y cargados pueden acercarse a un Dios reconciliado en Cristo.

Dios en Cristo es el Dios del pacto de su pueblo. Él es su Dios, su Padre tierno, amoroso y condescendiente. Pueden perder por un tiempo la vista y el goce de esta verdad, mas ello no la contradice; permanece la misma, inmutable, preciosa y gloriosa. Nada puede arrebatársela. En la tempestad, que sea el ancla de tu fe; en la oscuridad, la estrella polar de tu esperanza. Y si contemplar a Dios en Cristo es una verdad que consuela, es también una verdad que santifica: revela el aborrecimiento del pecado y nos muestra que solo un sacrificio tan estupendo pudo quitarlo. Cuanto más se ve a la justicia divina bebiendo la sangre del Hijo unigénito, más terrible aparece el pecar contra este santo Señor. Cultiva, pues, una sed constante de santidad; no te desanimes si, al intensificarse el deseo de santificación, se revela más oscura la maldad oculta del corazón. La lucha será dolorosa, pero el resultado es cierto: ¡VICTORIA, por la sangre del Cordero!

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Evening Thoughts - July 24

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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