Palabras diarias para los peregrinos de Sion

Dios, refugio en la mayor angustia

El cristiano que adora a Dios en espíritu y en verdad tiene un Dios a quien acudir en sus mayores angustias, junto con las promesas, la fe y la esperanza que sostienen su alma.

El cristiano que ha conocido lo que es adorar a Dios en espíritu y en verdad tiene un Dios que le ayuda en sus más terribles extremidades; pues mientras el espíritu de oración more en su pecho —y ese espíritu, una vez dado, jamás se quita— puede en tiempos y estaciones derramar su corazón delante de Dios, y hallar ayuda y fortaleza en él. Este, pues, es uno de sus benditos recursos: tiene un Dios a quien acudir, el Señor Todopoderoso, a cuyos oídos pueden entrar sus clamores. Pero además de esto, todas las promesas están de su parte, las cuales son sí y amén en Cristo Jesús. Tampoco está sin espada ni escudo, ni sin toda la armadura de Dios. Tampoco está sin fe ni esperanza, ni sin secretos suministros de fortaleza perfeccionada en la debilidad. Tampoco está sin conocimiento de la verdad, ni sin evidencias de un interés salvador en ella.

Así, por más que un cristiano se vea envuelto en la mayor perplejidad, aún hay en su pecho la voz de la oración, y aún los movimientos y actos de una fe viva sobre el Hijo de Dios que se le ha manifestado al alma, y aún las firmes anclas de la esperanza dentro del velo. No es como un marinero arrojado a un océano inmenso sin timón, carta ni brújula. Sabe qué hacer; sabe qué rumbo tomar; sabe la tierra a la que sus ojos están siempre dirigidos. Por más que se hunda en la mayor perplejidad, sabe aún que a la diestra del Padre hay un Jesús, sobre quien el socorro está puesto como uno que es poderoso.

Aún, aún, el hecho solemne está grabado en lo profundo de su mente; una impresión inefable ha quedado en su alma por los descubrimientos anteriores del Rey en su hermosura, de que este Jesús es poderoso para salvar hasta lo sumo a todos los que se acercan a Dios por él. Así no queda sin recurso, sin ayuda ni sin esperanza.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: December 19

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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