Ayuda para cada día

Dios reparte la tarea del día en porciones pequeñas

Dios no entrega el trabajo en un solo gran montón, sino en porciones pequeñas, hechas para la fuerza de cada hora. Cumplir prontamente el deber presente es el camino seguro para acabar bien la jornada.

Solo hay una manera de tener todo el trabajo del día concluido cuando el día se acaba: debemos hacer pronta y fielmente el deber de cada hora en su propia hora. Dios no nos entrega nuestro trabajo en un solo gran montón, sino en pequeñas porciones, justo lo suficientemente grandes para ser tomadas y elaboradas con la fuerza que tenemos.

Dice alguien: «El método más seguro de llegar al conocimiento de los propósitos eternos de Dios acerca de nosotros se encuentra en el buen uso del momento presente. Cada hora llega con alguna pequeña porción de la voluntad de Dios sujeta a su espalda.» Aunque el deber cubre cada momento de todos nuestros años, cada momento tiene su propia pequeña sección de deber, y solo tenemos que hacer eso.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: God does not give us our work in one great heap

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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