¡Dios sabe mejor qué cruz necesitamos llevar!
Hay un poema llamado «La cruz cambiada». Representa a alguien cansada que pensaba que su cruz era sin duda más pesada que las de otros a quienes veía a su alrededor, y deseaba poder elegir otra cruz en lugar de la suya.
Se durmió, y en su sueño fue conducida a un lugar donde yacían muchas cruces — cruces de diversos tipos, formas y tamaños.
Había una pequeña cruz hermosísima de contemplar, adornada con joyas y oro. «Ah, esta puedo llevarla con comodidad», dijo. Así que la tomó, pero su débil cuerpo tembló bajo ella. Las joyas y el oro eran hermosos, pero resultaban demasiado pesados para ella.
Luego vio una encantadora cruz con hermosas flores entrelazadas en torno a su forma esculpida. Sin duda esa era la indicada para ella. La levantó, pero debajo de las flores había espinas punzantes que desgarraban su carne.
Por fin, al seguir adelante, llegó a una cruz sencilla, sin joyas, sin tallado ornamentado, con solo unas pocas palabras de amor inscritas en ella. Esta la tomó, y resultó ser la mejor de todas, la más fácil de llevar. Y al contemplarla, bañada por el resplandor que caía del cielo, reconoció su propia cruz de siempre. ¡La había vuelto a encontrar, y era la mejor de todas, y la más ligera para ella!
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: God knows best what cross we need to bear!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.