La necesidad del instrumento humano
"Rema mar adentro, y echa tus redes para pescar. Simón respondió: Maestro, hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada; pero porque Tú lo dices, echaré las redes." Lucas 5:4, 5
Aprendemos de este relato la necesidad del instrumento humano. La pesca fue milagrosa, y sin embargo ni el pescador, ni su barca, ni sus aparejos de pesca fueron pasados por alto; todo fue usado para tomar los peces. Así también en la salvación de las almas, Dios obra por medio de instrumentos; y mientras perdure la presente economía de la gracia, Dios se complacerá en salvar a los que creen por la necedad de la predicación. Cuando Dios obra sin instrumentos, sin duda es glorificado; pero Él mismo ha escogido el plan de la instrumentalidad como aquel por el cual es más magnificado en la tierra.
Los medios en sí mismos son del todo inútiles. "Maestro, hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada." ¿Cuál era la razón? ¿Acaso no eran pescadores ejerciendo su oficio? No eran novatos; conocían el trabajo. ¿Habían emprendido la faena sin destreza? ¡No! ¿Les faltaba laboriosidad? No, habían trabajado. ¿Les faltaba perseverancia? No, habían trabajado toda la noche. ¿Había escasez de peces en el mar? Ciertamente no, pues en cuanto llegó el Maestro, ¡nadaron hacia la red en cardúmenes!
¿Cuál es, entonces, la razón? Es porque no hay poder alguno en los medios por sí mismos, separados de la presencia de Jesús.
"Sin Él nada podemos hacer." Pero con Cristo todo lo podemos. ¡La presencia de Cristo asegura el éxito! Jesús se sentó en la barca de Pedro, y Su voluntad, por una influencia misteriosa, atrajo a los peces hacia la red. Cuando Jesús es exaltado en Su Iglesia, Su presencia es el poder de la Iglesia. "Y yo, si fuere levantado, a todos atraeré a mí mismo." Salgamos hoy a nuestra labor de pescar almas, mirando hacia arriba con fe y alrededor nuestro con solemne preocupación. ¡Trabajemos hasta que llegue la noche, y no trabajaremos en vano; pues Aquel que nos manda echar la red, la llenará de peces!
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: Spurgeon Treasures — The necessity of human agency
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.