El año devocional de Miller

Dios siempre guarda fieles que tú no conoces

Elías se creía el único fiel, pero Dios reservaba siete mil que no habían doblado la rodilla ante Baal, demostrando que su causa nunca queda sin testigos.

Las cosas no estaban tan mal como Elías había pensado. Él se creía el único que quedaba, pero había siete mil más, esparcidos aquí y allá por la tierra, que seguían siendo leales a Dios. La causa de Dios en este mundo nunca está sin esperanza: Él tiene otros allí donde creemos ser los únicos.

Hay una experiencia de Lutero que resulta muy sugerente. Él cuenta que en cierta ocasión fue profundamente angustiado por su propio pecado, por la maldad del mundo y por los peligros que rodeaban a la iglesia. Una mañana vio a su esposa vestida de luto. Sorprendido, le preguntó quién había muerto. «¿No lo sabes?», respondió ella; «Dios ha muerto». «¿Cómo puedes decir tal disparate?», le dijo él. «¿Cómo puede morir Dios?». «¿De veras es eso cierto?», preguntó ella. «Por supuesto», respondió Lutero, sin comprender su intención. «¿Cómo puedes dudarlo?». «Y sin embargo», añadió ella, «aunque no lo dudas, estás tan desanimado y abatido».

Esa escena nos recuerda que, aunque los cielos parezcan callados y la fidelidad escasee, Dios conserva siempre un remanente que no dobló la rodilla. Nunca estamos solos del todo.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Miller's Year Book - July 26

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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