Pensamientos vespertinos

Dios tiene una canción para cada medianoche del alma

No es poca sabiduría, cristiano probado, recordar la música del pasado. La música de un corazón santo nunca muere; el Espíritu Santo la hace volver para consolar el alma en las horas más oscuras, pues Dios tiene un cántico para cada noche.

No es poca sabiduría, cristiano probado, recordar la música del pasado. No pienses que, como los sonidos de una melodía terrenal, esa música ha muerto para no despertar jamás. ¡Ah, no! Esas notas que una vez brotaron de tus labios tocados por el Espíritu aún viven. La música de un corazón santo nunca muere; permanece aún en lo más recóndito del alma. Acallada quizá por un tiempo por otros sonidos discordantes, pero el Espíritu Santo, el Divino Memorizador del cristiano, hará volver esos tonos para consolar, aquietar y animar, tal vez en una hora más oscura y con notas más ricas, en alguna noche de dolor del corazón: «Me acuerdo de ti en mi lecho, y medito en ti en las vigilias de la noche».

Esta temporada de noche describe de modo singular ciertos períodos en la historia y la experiencia del hijo de Dios. Nos recuerda la oscuridad del alma que a menudo sobreviene al peregrino cristiano. «Mi siervo, que anda en tinieblas y no tiene luz», dice Dios. Observa: sigue siendo siervo de Dios, es hijo de luz aunque ande en tinieblas. El Espíritu quizá está contristado, no hay visitas de Jesús que alegren su corazón, y es traído en cierta medida a la experiencia del Salvador: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?». Pero, peregrino triste, hay una luz brillante en tu nube: vuelve tu mirada hacia ella. Las tinieblas por las que andas no son judiciales; ¡oh, no! Sigues siendo hijo del día, aunque sea de noche por un momento con tu espíritu. Es el retiro, solo por un breve momento, no la extinción eterna, del Sol de justicia en tu alma. Sigues siendo hijo, y Dios sigue siendo Padre.

Y ¿qué son las temporadas de aflicción sino la noche del cristiano? La noche de la adversidad es a menudo oscura, larga y tempestuosa. El Señor extiende con frecuencia el manto del luto sobre el panorama más soleado, tocando a su hijo amado donde el toque se siente con mayor agudeza. Pero, por oscuras y a veces sin rayos que sean estas noches de nuestra peregrinación, tienen sus armonías. Hay, dispuestas por Aquel que separa la luz de las tinieblas, alivios y consuelos que pueden tornar la noche en día. ¡Ah, lector mío! No hay una sola medianoche en tu historia, por oscura que sea, para la cual Dios no te haya provisto un cántico, y en la cual no pueda haber una música que mano humana jamás despertó ni labio humano respiró: la música que solo Dios puede crear: «En la noche su cántico estará conmigo».

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Evening Thoughts - January 29

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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