Pensamientos matutinos

Disciplina de Dios no es rechazo, es amor de padre

En la aflicción es fácil acusar a Dios. Si lo miras en amor, la corrección deja de sentirse como abandono y se vuelve formación para un corazón más fiel y más humilde.

En tiempos de prueba es fácil que la Biblia suene severa y uno empiece a discutir con Dios. El dolor activa sospechas: "¿Por qué me pasa esto?" y el corazón prepara argumentos para acusar al Padre. Pero al fijar la mirada solo en la circunstancia, perdemos su centro: su amor. La corrección no nace de irritación, nace de celo paternal, como la del Padre que forma carácter y no aplasta. Cuando aceptas esta verdad, la amargura pierde fuerza y la voz interior cambia de protesta a confianza.

Entonces cada disciplina se vuelve mensaje. Dios no te humilla para destruirte; te moldea para asemejarte a Cristo. El creyente aprende a llevar sus quejas al Señor con humildad y a descansar en la verdad de que el que corrige también abraza. Hay días de cruces, sí, pero la cruz no niega al Padre, lo confirma. Mantente cerca de Él, niega espacio a la interpretación orgullosa y deja que su bondad ordene tu espíritu: mi Dios es amor, mi Padre es verdad y ternura.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - May 30

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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