"Pero tenga la paciencia su obra perfecta, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte nada." Santiago 1:4
Todos necesitamos paciencia. Sin ella, jamás podremos lograr verdaderamente nada provechoso en nuestra vida. La necesitamos en nuestros hogares. Precisamente la cercanía y la familiaridad de las relaciones dentro de nuestras propias puertas hacen que, a veces, nos resulte difícil conservar una dulzura perfecta de espíritu. Hay mucha irritación en la mayoría de las familias terrenales. Dejamos de lado nuestra reserva y nuestro cuidado, y estamos demasiado propensos, de vez en cuando, a hablar u obrar de manera desagradable. Nos imponemos, somos obstinados y exigentes. Es fácil, en las fricciones que con tanta frecuencia se sienten en nuestros hogares, perder la paciencia y hablar de modo imprudente y poco amable. Esas palabras impacientes hieren a los corazones sensibles, a veces de manera irreparable. Pero, dondequiera que podamos fallar en paciencia, ¡no debiera ser en nuestros propios hogares!
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: WHERE PATIENCE IS PERFECTED
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.