Juan no dudó del mesianismo de Jesús aquel día junto al Jordán, cuando desde los cielos abiertos descendió sobre Él la radiant Paloma y se oyó la voz del Padre en amorosa aprobación. Tampoco dudó en ninguno de los días luminosos que siguieron. Solo cuando el cielo se oscureció para el propio Juan, entonces dudó.
Esa es justamente la manera en que aún hoy obran muchas personas. Cuando todo es luminoso y soleado, piensan que de cierto han hallado a Cristo, creen que Él es su amigo y su corazón se llena de gozo. Pero cuando llegan las pruebas y las cosas comienzan a irles en contra, entonces se preguntan si, después de todo, han hallado realmente al Salvador. Comienzan a cuestionar sus propias experiencias. «¿Soy realmente cristiano? ¿Fue aquella realmente conversión, cuando creí que fui salvo? ¿O hay acaso alguna otra experiencia que deba aún tener?» Cristo no hace justamente las cosas que ellos pensaban que haría por ellos. Su religión no los sostiene con la firmeza que suponían. Si en verdad son cristianos, ¿por qué permite Cristo que sufran tanto y no viene a aliviarlos? Así se hunden en el Pantano de la Desesperanza, perdiendo a veces toda esperanza.
Ved cuán innecesaria fue la duda de Juan. Jesús era en verdad el Mesías. La obra activa de Juan había concluido, y ahora había de glorificar a Dios sufriendo, y pronto por el martirio.
Tan innecesaria como aquella es toda ansiedad del pueblo cristiano en sus tiempos de oscuridad. Desde luego, hemos de tener algunas pruebas terrenales. Cristo no nos lleva al cielo sobre lechos de rosas y de mero descanso. Hemos de esperar llevar la cruz por muchas millas. El camino verdadero para nosotros es no dudar jamás de Jesús. Suppose que haya nubes, el sol sigue brillando detrás de ellas sin mengua. Supongamos que tengamos fracasos, pruebas y desilusiones: Jesús sigue siendo el mismo amigo amoroso que era cuando no había en todo el mundo una sola mancha de aflicción para nosotros.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Needless Doubts
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.