Comentario Devocional y Práctico

El amor a Cristo nos apresura en todo deber

La resurrección es prueba de que el sacrificio de Cristo fue aceptado; el amor a Él impulsa a los discípulos a servir con celo y a vencer el sentido de culpa.

Si Cristo entregó su vida como rescate y no la hubiera vuelto a tomar, no habría aparecido que su entrega fue aceptada como satisfacción.

Fue una gran prueba para María que el cuerpo hubiera desaparecido. Los creyentes débiles a menudo hacen materia de queja lo que en realidad es un justo motivo de esperanza y de gozo. Es bueno cuando aquellos más honrados que otros con los privilegios del discipulado, son más activos que otros en el deber del discipulado; más dispuestos a tomar molestias y a correr riesgos en una buena obra. Debemos hacer lo mejor que podamos, y ni envidiar a quienes pueden hacer mejor, ni despreciar a quienes hacen lo mejor que pueden, aunque se queden atrás. El discípulo a quien Jesús amaba de manera especial, y que por tanto amaba a Jesús de manera especial, fue el primero.

El amor de Cristo nos hará abundar en todo deber más que ninguna otra cosa. El que se quedó atrás fue Pedro, que había negado a Cristo. El sentido de culpa nos estorba en el servicio a Dios. Hasta entonces los discípulos no conocían la Escritura: que Cristo debía resucitar de entre los muertos.

Jesús se aparece a María (

Fuente y atribución

Autor original: Religious Tract Society

Título original: Devotional and Practical Commentary — John 20:1-10

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.

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