Pensamientos vespertinos

El amor cristiano que enciende la compasión

El cristianismo no apaga la compasión humana, sino que la intensifica y la santifica, porque es la encarnación del amor mismo de Dios y la escuela donde nuestros afectos aprenden a amar al hermano.

Sería tan injusto para la religión de Jesús representarla como destructora de los instintos compasivos de nuestra naturaleza, como sería una pobre idea de su poder divino suponer que no los intensifica hasta una ternura casi infinita. Es cierto que, comparada con la economía cristiana, la antigua dispensación se caracterizaba por rasgos de dureza y severidad; y sin embargo, aun en ella encontramos algunas de las más tiernas exhibiciones de simpatía que registra la Biblia, brotadas de corazones santos.

Quien se pasea por las colinas de Palestina, con un corazón cultivado y un oído atento al lamento, las considera sagrada morada de la sensibilidad. Allí parecen resonar aún los tonos conmovidos de Jacob derramando su ternura por la amada Raquel y por su querido hijo; allí parece oírse el réquiem de David por el soberano caído, por el amigo fiel y por el hijo cuya muerte prematura deploraba. ¿Puede la compasión pintarse con más viveza que en estas palabras: "Y el rey se conmovió, y subió al aposento sobre la puerta, y lloró; y yendo, decía así: ¡Hijo mío Absalón, hijo mío, hijo mío Absalón! ¡Quién me diera haber muerto yo en tu lugar, Absalón, hijo mío, hijo mío!".

Pero ha sucedido otra economía, más compasiva aún. El cristianismo es la encarnación del amor: no solo lo inculca, sino que lo inspira; no solo lo ordena, sino que lo origina. La simpatía no es un reglamento secundario del cristianismo, sino la esencia misma de todas sus leyes. Y para amar al hombre como debe ser amado, Dios ha de ser el primer y supremo objeto de nuestro amor. Solo cuando el alma aprende a amar al Padre, los afectos se desarrollan, se santifican y aprenden a derramarse con pureza sobre el hermano.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Evening Thoughts - November 10

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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