Porciones diarias

El amor cristiano se nutre del conocimiento y del sentir espiritual

El amor es fruto del conocimiento espiritual y del sentir experimental. Las dos corrientes, luz divina y vida celestial, se encuentran en el río del amor. Cristo es el objeto y el fin de ambos, el Alfa y la Omega.

El amor es especialmente efecto del conocimiento; y el amor, sabemos, es un fruto del bendito Espíritu. A medida que el Señor el Espíritu se digna a abrir las preciosas verdades de Dios al alma, el amor abraza lo que el Espíritu Santo revela. Así hay un conocimiento del único Dios verdadero por la enseñanza del Espíritu. Pero nuestro amor ha de abundar no sólo en conocimiento, que es su fundamento, porque si no hay conocimiento del Señor no puede haber amor al Señor ni a su pueblo, sino también en todo sentir, en todo sentido, en toda experiencia.

El conocimiento espiritual y el sentir experimental son, pues, los dos nutridores del amor cristiano; las dos corrientes, por decirlo así, que corren lado a lado desde el mismo trono del Altísimo y se encuentran y se funden en aquel río sin límites, el amor. Y es por esta unión de conocimiento y experiencia, de luz divina y vida celestial, de la enseñanza del Espíritu y del testimonio del Espíritu, de la verdad en el entendimiento y del sentir en los afectos, como el amor se mantiene en el alma y fluye hacia el Señor y su pueblo.

Este conocimiento espiritual difiere muchísimo del conocimiento carnal, intelectual y estéril de la cabeza. El uno es un río que fluye; el otro, un estanque estancado; el uno fertiliza el corazón y lo hace fructífero en toda buena palabra y obra; el otro lo deja un pantano estéril, en el que se arrastran y reptan todas las cosas horribles, y del que se levantan siempre miasma, enfermedad y muerte. Así, la unión de conocimiento y experiencia que sostiene el amor distingue la obra del Espíritu de toda imitación de ella, y donde está la verdadera obra del Espíritu habrá conocimiento gracioso y sentir experimental.

Esta es, pues, la bendición singular de la experiencia viva: que va de la mano con el conocimiento gracioso para sostener el amor celestial; y que Cristo es el fin y objeto de ambos; el fin y objeto de todo conocimiento salvador y el fin y objeto de toda experiencia verdadera; pues en esto, como en todo lo demás, él es el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: October 5

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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