Consuelo para peregrinos

El amor del divino amado hacia la criatura más miserable

El eterno Hijo de Dios ama a la criatura más miserable y rebelde. Ante tan admirable amor, el alma anhela gozar para siempre de su presencia y de todos sus encantos.

"Cristo murió por los impíos." (Romanos 5:6)

¡He aquí! El eterno Hijo de Dios ama a una criatura fea, deforme, miserable; a un gusano que se arrastra, a un criminal condenado, a un deudor insolvente, a un rebelde contra el cielo, a un pecador temerario, a un siervo del infierno, a un esclavo de la concupiscencia, a un cautivo de Satanás, a un prisionero del abismo.

¡Este es amor verdadero!

¡Con cuánta vehemencia, oh divino amado, debería mi alma salir en pos de ti! Anhelo aquel día glorioso, en que ya no lloraré más tu ausencia; cuando, admitido en tu presencia, me deleitaré en todo tu amor y me saciaré de todos tus encantos, por los siglos de los siglos.

Fuente y atribución

Autor original: James Meikle

Título original: O Divine Lover!

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de James Meikle, publicado originalmente en Grace Gems.

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