Nunca quisiéramos pronunciar una sola sílaba que disminuya tu amor por el Hijo de Dios. Al contrario, anhelamos encenderlo y elevarlo a una altura nunca antes alcanzada. Reclamamos para Cristo tu admiración más alta y tu afecto más profundo, y declaramos sin titubeo que no hay en el universo un objeto tan digno de ellos como Él. Pero somos celosos de la gloria del Padre, y deseamos guiarte por el canal hasta la fuente de donde brota: el propósito eterno, el amor sin principio, la misericordia del pacto de Dios Padre. Aquí se revela el gran secreto de un Dios que amó así al mundo. Su amor dio origen a la salvación de su Iglesia; la salvación de la Iglesia no dio origen a su amor.
No pienses, entonces, que la obra de Jesús fue la causa que obtuvo el amor de Dios por los pecadores. ¡Oh, no! Le harías grave injusticia si así interpretaras su afecto. Él amó a la Iglesia mucho antes de arrancar a su Hijo de su seno para morir por ella. Había un amor sediento, anhelante, buscando una salida, y que solo la encontró a través del corazón abierto de Jesús. Cada paso que Cristo dio para obrar nuestra redención estaba en perfecta armonía con el propósito, la mente y el corazón del Padre. Aprende, querido lector, a incluir al Padre en los afectos que rodean al Hijo. Da al Padre un lugar igual en tus pensamientos, tu adoración y tu servicio. Une su amor que da con cada recuerdo sagrado del amor que fue dado; y cuando veas el corazón del Hijo traspasado, recuerda que al Padre le plugo herirlo por el amor que tenía a su Iglesia.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Evening Thoughts - March 7
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.