Consuelo para peregrinos

El amor infinito de Cristo revelado en la cruz del Calvario

Contempla el amor infinito manifestado en la muerte de Cristo, quien descendió del trono celestial para sufrir y morir por los pecadores perdidos, levantándolos a la gloria eterna.

Contempla el amor admirable manifestado en la muerte de Cristo. ¿Quieres ver la más alta manifestación del amor eterno?

Entonces contempla a Cristo crucificado. Aquí está la gran exhibición del amor infinito.

En la crucifixión del glorioso Redentor, se displays el amor más resplandeciente que jamás brilló sobre la tierra.

¡Qué amor sin límites se ve aquí!

¡El amor infinito de Cristo, resplandeciendo en toda su gloria!

¿Qué otra cosa sino el amor infinito lo trajo desde la altura de la dicha, a las profundidades del sufrimiento, desde el trono del cielo a la cruz del Calvario!

¡Qué otra cosa sino el amor infinito lo hizo un hombre sufriente, y un Salvador que moría!

¡Qué otra cosa sino el amor infinito lo hizo apresurarse a Jerusalén, para sufrir por los pecadores!

¡Qué otra cosa sino el amor infinito lo condujo a Getsemaní, para soportar aquellas agonías por los pecadores, donde su bendita forma quedó cubierta de un sudor sangriento!

¡Qué otra cosa sino el amor infinito lo clavó a la cruz, para allí sangrar y morir por los pecadores!

«Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.»

Pero ¡oh! el mayor prodigio del universo es que «siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros».

Piensa en esto, maravíllate ante ello, ¡asómbrate de ello!

Cristo, el glorioso Hijo de Dios, muriendo

por ti, un vil pecador, un gusano rebelde.

¡Oh, admira ese amor que se compadeció de ti en tu condición perdida, visitó tu mundo, y te levantó de las profundidades del pecado y del sufrimiento, para hacerte heredero de la vida eterna y de la gloria eterna!

¡Cuán vasto es este amor! ¡El amor sobresaliente de un Salvador que moría! ¡Tus anchas y tus largas nunca han sido abarcadas por pensamiento humano; tus profundidades nunca han sido sondadas por inteligencia creada; tus alturas nunca han sido medidas por la mirada de un serafín!

¡Amor estupendo!

¡Qué tema! ¡el amor que muere del Hijo de Dios crucificado!

¡Bien pueden los ángeles desear detenerse en este misterio!

¡Bien pueden los santos quedar arrebatados con este profundo tema!

¡Qué corazón tan endurecido habrá que no se derrita ante su conmovedora exhibición, o tan entenebrecido que no quede deslumbrado por su gloria!

¡Cuán maravilloso! ¡Que aquel que encendió las estrellas del cielo, tomara sobre sí nuestra naturaleza, y muriera en nuestro lugar!

¡Amor admirable!

Este es el prodigio de los prodigios, ¡las inescrutables riquezas de Cristo!

¡En verdad, el amor de Cristo sobrepasa todo conocimiento!

Fuente y atribución

Autor original: David Harsha

Título original: For you, a vile sinner, a rebel worm!

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de David Harsha, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura