Mañana y noche

El amor insondable de Cristo que supera toda comprensión

El amor de Cristo, en su dulzura, plenitud, grandeza y fidelidad, supera toda comprensión humana; meditar en su gloria y en su humillación nos llena de adoración y gratitud.

El amor de Cristo en su dulzura, su plenitud, su grandeza y su fidelidad, sobrepasa toda comprensión humana. ¿Dónde se hallará un lenguaje capaz de describir su amor incomparable, sin igual, hacia su pueblo? Es tan vasto e ilimitado que, así como la golondrina apenas roza el agua y no se sumerge en sus profundidades, así también todas las palabras descriptivas apenas tocan la superficie, mientras yacen bajo ellas profundidades inconmensurables. Bien podía decir el poeta: "¡Oh amor, abismo sin fondo!", porque este amor de Cristo es en verdad inconmensurable e insondable; ¡nadie puede alcanzarlo!

Antes de que podamos tener una idea verdadera del amor de Jesús, debemos comprender su gloria previa en la cumbre de su majestad, y su humillación sobre la tierra en toda la profundidad de su vergüenza. Pero ¿quién puede sondear la majestad de Cristo? Cuando Él estaba entronizado en los más altos cielos, era Dios verdadero de Dios verdadero; por Él fueron hechos los cielos y todas sus huestes. Su propio brazo todopoderoso sostenía las esferas; las alabanzas de querubines y serafines le rodeaban perpetuamente; el coro pleno de los aleluyas del universo fluía sin cesar al pie de su trono; Él reinaba supremo sobre todas sus criaturas, como Dios sobre todas las cosas, bendito para siempre. ¿Quién puede sondear entonces la altura de su gloria?

Y, por otra parte, ¿quién puede sondear cuán bajo descendió? Ser un hombre era algo; ser un hombre de dolores era mucho más; sangrar, morir y sufrir, eso era mucho para Aquel que era el Hijo de Dios; pero sufrir una agonía tan sin igual, soportar una muerte de vergüenza y de abandono por su Padre, ¡esto es una profundidad de amor condescendiente que la mente más inspirada debe ser del todo incapaz de penetrar! ¡Aquí está el amor! Y en verdad es un amor que "sobrepasa el conocimiento". Oh, que este amor llene nuestros corazones de gratitud adorante, y nos lleve a manifestaciones prácticas de su poder.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: March 28 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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