Venid, queridos lectores; que cada uno de nosotros hable por sí mismo del amor maravilloso, no de Jonatán, sino de Jesús. No relataremos lo que nos han contado, sino las cosas que hemos gustado y palpado del amor de Cristo.
"Tu amor para conmigo, oh Jesús, fue maravilloso cuando yo era un extraño que vagaba lejos de Ti, cumpliendo los deseos de la carne y de la mente. Tu amor me refrenó de cometer el pecado que es de muerte, y me detuvo de la propia destrucción. Tu amor detuvo el hacha cuando la Justicia decía: '¡Córtala; ¿por qué ocupa aún la tierra?' Tu amor me llevó al desierto, me despojó allí y me hizo sentir la culpa de mi pecado y el peso de mi iniquidad. Tu amor me habló así con consuelo, cuando estaba yo muy abatido: 'Venid a mí, y yo os haré descansar.' ¡Oh, cuán incomparable fue tu amor cuando, en un instante, lavaste mis pecados e hiciste que mi alma contaminada, que estaba carmesí por la sangre de mi nacimiento y negra por la inmundicia de mis transgresiones, quedara blanca como la nieve recién caída y pura como la lana más fina! ¡Cómo recomendaste tu amor cuando susurraste a mis oídos: 'Yo soy tuyo, y tú eres mío!' Amables fueron esos acentos cuando dijiste: '¡El Padre mismo os ama!' Y dulces fueron los momentos en que manifestaste a 'el amor del Espíritu.' ¡Nunca olvidará mi alma aquellas cámaras de comunión donde te has revelado a mí!"
¿Tuvo Moisés su hendidura en la roca, donde vio las espaldas de su Dios? Nosotros también hemos tenido nuestras hendiduras en la roca, donde hemos visto el esplendor pleno de la Deidad en la persona de Cristo. ¿Recordó David las huellas de la cabra montés, la tierra de Jordán y las cumbres del Hermón? Nosotros también podemos recordar lugares queridos a la memoria, iguales a aquellos en bendición. Precioso Señor Jesús, danos un trago fresco de tu amor admirable para comenzar el mes. Amén.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: February 1 — Evening
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.