Vivir como Cristo en un mundo roto

El amor que cubre las faltas de los demás

Es más fácil ver los errores ajenos que los propios; cuando examinamos con honestidad nuestras propias faltas, aprendemos a ser más compasivos con los demás.

"Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados." 1 Pedro 4:8

Es más fácil ver las faltas de los demás que las nuestras propias. Nos preocupamos más por la manera en que viven nuestros vecinos que por nuestras propias deficiencias. Nos inquietamos más por los fracasos de otros que por los nuestros.

No seremos llamados a dar cuenta en el juicio de Dios por las acciones de los demás. Más bien, rendiremos cuenta de cada uno de nuestros actos, palabras, actitudes y sentimientos. Debemos entrenarnos para mantener una vigilancia concienzuda sobre cada aspecto de nuestra propia vida.

Es mejor prestar menos atención a las debilidades y fracasos de nuestro prójimo, y más a los nuestros. Si prestamos estricta atención a nuestras propias faltas, habrá poco tiempo para ocuparse de las de los demás. Ver y conocer nuestros propios defectos nos hace más benévolos con los de otros.

"De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí. Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros." Romanos 14:12-13

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Other people's faults

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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