La gloria de lo cotidiano

El amor que ninguna ingratitud puede amargar

Una fuente dulce junto al mar salado nos enseña cómo el amor del corazón cristiano debe mantener su frescura aun cuando las mareas amargas de la vida pasan por encima.

Como pueblo escogido de Dios

A veces, junto al mar salobre, encontrarás un manantial de agua que brota tan dulce como cualquier otro que surge de la ladera de la colina. Cuando la marea está baja, sacas su agua cristalina, la bebes y te refresca. Unos momentos después vuelves y encuentras la marea cubriendo el lugar, con sus aguas amargas revolviéndose sobre el manantial; pero al poco rato pasas de nuevo, y ahora la marea se ha retirado hacia el mar. Encuentras el manantial de nuevo, y sus corrientes cristalinas siguen brotan tan dulces como antes, sin dejar ni un rastro de la salobriedad del mar en el que el manantial ha estado envuelto tanto tiempo.

Así debería ser con el amor del corazón cristiano. Ninguna wrong, ninguna ingratitud, ninguna crueldad debería amargarlo jamás.

"Por lo tanto, como pueblo escogido de Dios, santo y amado, revestíos con compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia." Colosenses 3:12

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Lectura 50

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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