Comentario Devocional y Práctico

El amor que resume toda la ley

Cristo enseña que el amor a Dios y al prójimo son los dos grandes mandamientos que deben formar el corazón del creyente como un molde.

Un intérprete de la ley preguntó a nuestro Señor una cuestión para probar, no tanto su conocimiento, como su juicio. El amor a Dios es el primero y grande mandamiento, y la suma de todos los mandamientos de la primera tabla. Nuestro amor a Dios debe ser sincero, no solo de palabra y de lengua. Todo nuestro amor es demasiado poco para otorgárselo a él, por tanto todas las potencias del alma deben entregarse a él y dirigirse hacia él.

Amar al prójimo como a nosotros mismos es el segundo gran mandamiento. Hay un amor propio corrupto, raíz de los mayores pecados, que debe ser despojado y mortificado; pero hay también un amor propio que es la regla del mayor deber: debemos tener una debida preocupación por el bienestar de nuestras propias almas y cuerpos. Y debemos amar a nuestro prójimo tan verdadera y sinceramente como nos amamos a nosotros mismos; en muchos casos debemos negarnos a nosotros mismos por el bien de otros. Por estos dos mandamientos sea formado nuestro corazón como por un molde.

Jesús interroga a los fariseos (

Fuente y atribución

Autor original: Religious Tract Society

Título original: Devotional and Practical Commentary — Matthew 22:34-40

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura