Porciones diarias

El ancla del alma que nos sostiene en la tormenta

Ser salvos por esperanza no es salvación actual sino instrumental. Por la esperanza somos guardados de la desesperación y de abandonar a Cristo; es un ancla firme que entra dentro del velo.

¿Qué significa ser salvos por esperanza? No significa salvados «actualmente», sino «instrumentalmente»; no salvados en cuanto a nuestra seguridad eterna, sino en cuanto a nuestra «experiencia de la salvación». Por la esperanza somos instrumentalmente salvados de la desesperación, salvados de volver la espalda a Cristo y al evangelio, salvados de mirar a otro Salvador o a otra salvación; y especialmente salvados de hacer de este mundo y de esta vida nuestra dicha y nuestro hogar, «esperando con paciencia lo que no vemos», aun «la redención de nuestro cuerpo».

Ahora bien, es por la esperanza que nos asimos y nos adherimos al Señor Jesús, y así por esta gracia permanecemos en él. Por eso se la describe como «un ancla del alma, segura y firme, y que penetra hasta dentro del velo». ¿Qué mantiene firme al barque en la tormenta y le impide estrellarse contra las rocas? ¡El ancla! El barque permanece firme mientras el ancla sostiene. Así, por la esperanza el alma permanece en Cristo. Él está dentro del velo; nosotros fuera, y quizá zarandeados en un mar de duda y temor, de angustia y ansiedad, y, con todo, hay un vínculo de unión entre él y nosotros más firme que el cable del Atlántico.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: May 17

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura