Aun en este mundo, los santos son hijos de Dios; pero otros no pueden descubrir que lo sean, sino por ciertas características morales. La adopción no se ha manifestado, los hijos aún no han sido declarados abiertamente. Entre los romanos un hombre podía adoptar a un niño y mantenerlo en privado durante mucho tiempo; pero había una segunda adopción en público, cuando el niño era llevado ante las autoridades constituidas, se le quitaban sus antiguos vestidos y el padre que lo tomaba por hijo le daba vestiduras adecuadas a su nueva condición de vida.
"Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser." Aún no estamos revestidos con el atuendo que corresponde a la familia real de los cielos; llevamos justamente lo que llevábamos como hijos de Adán; pero sabemos que "cuando Él se manifieste", quien es "el primogénito entre muchos hermanos", seremos semejantes a Él, le veremos tal como Él es. Puedes imaginar que un niño tomado de los rangos más bajos de la sociedad y adoptado por un senador romano se diría a sí mismo: "Anhelo el día en que sea adoptado públicamente. Entonces dejaré estos vestidos plebeyos y seré vestido como corresponde a mi rango senatorial". Feliz por lo que ha recibido, por esa misma razón gime por alcanzar la plenitud de lo que le ha sido prometido. Así es con nosotros hoy.
Estamos esperando hasta que nos pongamos nuestros vestidos propios y seamos manifestados como hijos de Dios. Somos jóvenes nobles y aún no hemos llevado nuestras coronas. Somos jóvenes esposas y el día de la boda aún no ha llegado, y por el amor que nos tiene nuestro Esposo somos llevados a anhelar y suspirar por la mañana nupcial. Nuestra misma felicidad nos hace gemir por más; nuestro gozo, como un manantial desbordado, anhela brotar como un géiser de Islandia, saltando hacia los cielos, y se agita y gime dentro de nuestro espíritu por falta de espacio y lugar para manifestarse a los hombres.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: June 23 — Evening
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.