Mañana y noche

El arma invencible de confiar en lo que Dios ha dicho

Aferrarnos por la fe a las palabras de Dios nos entrega un arma que vence toda duda y todo temor, y nos impulsa a escudriñar las Escrituras para almacenar sus promesas.

Si por la fe podemos aferrarnos a estas palabras, tendremos en nuestra mano un arma que todo lo vence. ¿Qué duda no será muerta por esta espada de dos filos? ¿Qué temor no caerá herido de muerte ante esta flecha disparada desde el arco del pacto de Dios? ¿No parecerán livianas aflicciones las angustias de la vida y los dolores de la muerte; las corrupciones de dentro y los lazos de fuera; las pruebas que vienen de arriba y las tentaciones que vienen de abajo, cuando podamos esconderos tras la fortaleza de «Él ha dicho»? ¡Sí! Ya sea para deleite en nuestra quietud, ya sea para fortaleza en nuestro conflicto, «Él ha dicho» debe ser nuestro recurso diario.

Esto nos enseña el valor inmenso de escudriñar las Escrituras. Puede haber una promesa en la Palabra que se ajuste exactamente a tu caso, pero quizá no la conozcas, y por ello pierdes su consuelo. Eres como un prisionero en un calabozo, y puede que haya una llave en el manojo que abra la puerta, y podrías ser libre; pero si no la buscas, puedes seguir siendo prisionero, aunque la libertad esté tan cerca.

Puede haber una medicina poderosa en la gran farmacopea de las Escrituras, y sin embargo puedes seguir enfermo si no examinas ni escudriñas las Escrituras para descubrir lo que «Él ha dicho».

¿No deberías, además de leer la Biblia, atesorar ricamente en tu memoria las promesas de Dios? Recuerdas los dichos de los grandes hombres; guardas los versos de los poetas célebres; ¿no debieras ser profundo en el conocimiento de las palabras de Dios, de modo que puedas citarlas con prontitud cuando quieras resolver una dificultad o derribar una duda? Ya que «Él ha dicho» es la fuente de toda sabiduría y el manantial de todo consuelo, que habite ricamente en ti, «como un manantial de agua que salta para vida eterna». ¡Así crecerás sano, fuerte y feliz en la vida divina!

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: February 21 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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