No podían evitar asombrarse, porque las palabras de Cristo estaban llenas de sabiduría. «Nunca hombre alguno ha hablado como este hombre», dijeron. Sin embargo, aunque se asombraban, no le entregaron su confianza ni su amor. El resultado de su asombro fue solo un rechazo desdeñoso e incrédulo. Lo mismo sigue sucediendo muchas veces hoy. Las personas no pueden evitar confesar que Cristo es maravilloso; que es el personaje más glorioso que el mundo ha visto jamás; que sus enseñanzas son infinitamente superiores a toda enseñanza humana; que su poder es majestuoso; que su amor sobrepasa todo pensamiento. Y, no obstante, aunque conceden todo esto, no le dan la adoración de sus corazones.
Es como si un hombre que se ahoga en el mar se asombrara de la belleza y la perfección del bote salvavidas que llega a ofrecerle rescate, y sin embargo rechazara con desprecio ese rescate y se quedara entre las olas para perecer.
«¿De dónde tiene este hombre estas cosas?», preguntaron con burla y desprecio. Le conocían. Algunos de ellos habían sido sus compañeros de juegos y de escuela en años anteriores, y más tarde sus compañeros de trabajo. Sabían que no había asistido más que a la escuela del pueblo, donde todos ellos habían ido. ¿Cómo era posible que este joven sencillo y sin instrucción tuviera una sabiduría como la que ahora parecía poseer, e hiciera obras tales como las que se contaban de Él? No podían explicarlo, y así trataron todo el asunto con desprecio.
Hoy podemos hacer la misma pregunta con sinceridad a quienes rechazan a Cristo. Aquí hay un hombre que pronunció las palabras más sabias jamás dichas en esta tierra, e hizo las obras más maravillosas jamás realizadas. Y, sin embargo, no fue más que un carpintero de aldea, y tuvo solo la educación de la escuela del pueblo.
¿Cómo se explica su sabiduría y su poder? «¿De dónde tiene este hombre estas cosas?» ¿Acaso puede ser que Él sea más que humano? ¿Acaso puede ser que Él sea quien la Biblia dice que es: «Dios manifestado en carne»?
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Words of Wonder
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.