Se dice que el avestruz, cuando es perseguido por sus cazadores, esconde la cabeza entre los arbustos y, sin intentar huir ni resistirse, se somete con calma al golpe mortal. Dicen que, al haber logrado así apartar a sus perseguidores de su propia vista, el ave es lo bastante necia para creer que los ha apartado a ellos de la suya, y que el peligro que ha ocultado de sus ojos ha dejado de existir.
Fuente y atribución
Autor original: Thomas Guthrie
Título original: Pithy gems from Thomas Guthrie — 618
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Guthrie, publicado originalmente en Grace Gems.