«Como aquel a quien consuela su madre, así te consolaré yo a ti.» Isaías 46:13
Cuando sabemos que Jesús es el Hijo de Dios, con todos los atributos divinos, el consuelo que brota de la verdad de su Humanidad queda inmensurablemente acrecentado.
Él lo sabe todo acerca de nosotros, comprende nuestras experiencias y simpatiza con nosotros en cada estado y fase de la vida; y también es capaz de ayudarnos. Es nuestro compañero en todo el camino. El brazo que tanto consuelo nos da en su abrazo es un brazo eterno. El Amigo tan cercano, cuyo amor significa tanto para nuestro corazón hambriento, es el mismo ayer, hoy y para siempre. El Hombre cuyos pies recorrieron estos caminos de la tierra y nos trazó la senda está sentado en el trono del cielo, ¡Rey de reyes y Señor de señores!
Nunca necesitamos temer confiar en este Salvador divino que simpatiza con nosotros.
«Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo de la misma manera que nosotros.» Hebreos 4:15
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: THE DIVINE HELPER!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.