"Me llevó a la casa del banquete, y su bandera sobre mí fue amor." Cantares 2:4
"¡ÉL me llevó!" ¡Todo es de gracia! ¡Él justifica! ¡Él glorifica! Se entra a la casa del banquete con shoutings, diciendo: "¡Gracia, gracia a ella!"
Creyente, contempla el viaje terminado, la carrera concluida, la victoria ganada. Sentado al banquete de bodas del Cordero en gloria, huésped hablando con huésped con corazones rebosantes — repasando los tratos de su Señor en la tierra — la contraseña circulando de lengua en lengua: "¡Él ha hecho todas las cosas bien!"
Ángeles y arcángeles también serán partícipes de aquel banquete de gloria; y los brillantes serafines, que jamás supieron lo que era tener un corazón de pecado o derramar una lágrima de tristeza. Pero, por esta razón, habrá un elemento de gozo peculiar a los Redimidos, en el cual los demás huéspedes no caídos no pueden entrar — el "gozo del contraste." ¡Cómo aumentará la bienaventuranza de un mundo a la vez sin pecado y sin dolor la "gran tribulación" de este mundo presente! ¡Cómo realzarán las glorias de aquel estado perfecto la mejilla marchitada por el sufrimiento de la tierra, el espíritu herido por el pecado y el ojo nublado por las lágrimas, donde no hay ni ese símbolo de tristeza, ni el menor rastro de una lágrima que persista!
Alma mía, busca a menudo meditar, en medio de tus días de tristeza, en los goces de aquella casa de banquete eterno. "Él enjugará toda lágrima de sus ojos. Y ya no habrá muerte, ni lamentación, ni llanto, ni dolor." ¡Un momento en aquella mesa del banquete, una migaja del maná celestial, un trago del río de la vida — y todas las amargas experiencias del valle de lágrimas serán borradas y olvidadas!
Mira hacia arriba aun ahora, y contempla a tu amado Señor preparando para ti este glorioso "banquete de manjares suculentos." "No se turbe vuestro corazón. En la casa de mi Padre muchas moradas hay, y voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y cuando todo esté listo, vendré y os tomaré, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Fuente y atribución
Autor original: John MacDuff
Título original: The joys of that eternal banqueting house!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.