Mañana y noche

El beso de Orfa y el apego fiel de Rut

Orfa besó a su suegra y volvió a sus ídolos; Rut se aferró a Noemí y a su Dios. La verdadera devoción se prueba en la dificultad.

Ambas sentían afecto por Noemí, y por eso partieron con ella al volver a la tierra de Judá. Pero llegó la hora de la prueba; Noemí, con gran desinterés, puso ante cada una las pruebas que las aguardaban, y les dijo que, si les importaban la comodidad y el bienestar—volvieran a sus amigos moabitas. Al principio ambas declararon que echarían su suerte con el pueblo del Señor; pero tras pensarlo aún más, Orfa, con mucho pesar y un beso respetuoso, dejó a su suegra, y a su pueblo, y a su Dios, y volvió a sus amigos idólatras; mientras que Rut, con todo su corazón, se entregó al Dios de su suegra.

Una cosa es amar los caminos del Señor cuando todo es favorable—y otra muy distinta perseverar en ellos en medio de todo desánimo y dificultad. El beso de la profesión externa es muy barato y fácil—pero el apego práctico al Señor, que ha de manifestarse en una santa decisión por la verdad y la santidad—no es asunto tan pequeño.

¿Cuál es nuestro caso—está nuestro corazón fijo en Jesús? ¿Está el sacrificio atado con cuerdas a los cuernos del altar? ¿Hemos contado el costo, y estamos solemnemente dispuestos a sufrir toda pérdida mundana por amor al Maestro? La ganancia venidera será una recompensa abundante, pues los tesoros de Egipto no pueden compararse con la gloria que ha de revelarse.

De Orfa no se vuelve a saber; en gloriosa comodidad y placer idólatra, su vida se deshace en la sombra de la muerte. Pero Rut vive en la historia y en el cielo, pues la gracia la ha puesto en el noble linaje del cual brotó el Rey de reyes. Bienaventuradas entre las mujeres serán aquellas—que por amor a Cristo pueden renunciar a todo; pero olvidadas, y peor que olvidadas, serán aquellas—que en la hora de la tentación violentan su conciencia y vuelven al mundo. ¡Oh, que no nos contentemos con la forma de la devoción, que puede no ser más que el beso de Orfa! ¡Mas el Espíritu Santo obre en nosotros un apego de todo nuestro corazón a nuestro Señor Jesús!

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: December 15 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura