Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

El beso que traicionó al Maestro

Un beso, signo de afecto y fidelidad, se convirtió en Judas en sello de traición. Su pecado nos advierte que la cercanía a Cristo no santifica si el corazón no se abre a su gracia.

¡La sola lectura de estas palabras nos hace estremecer! Un beso ha sido siempre la señal de afecto, y el sello y la prenda de fidelidad. El acercamiento de Judas a Cristo para besarle fue una solemne protestación de sincera amistad. Sin embargo, aquel beso no solo fue falso, sino la señal misma de la traición. No hay palabras suficientemente fuertes para calificar este crimen.

Recordamos la fábula del reptil venenoso que, recogido en el seno de un hombre compasivo para ser calentado, recompensa a su bienhehador hundiéndole sus colmillos mortales en la carne. Pero ni siquiera esto ilustra la bajeza del acto de Judas. No es de extrañar que sea la execración del mundo. Un poeta lo representa colocado en los círculos más profundos de los condenados, como único partícipe con Satanás mismo del castigo más extremo, y rechazado aun allí, aun por los más culpables.

Al estudiar el carácter y el pecado de Judas, pueden destacarse las siguientes lecciones:

1. No debemos sorprendernos si algunos hombres malos entran en la Iglesia, pues aun entre los doce apóstoles hubo un Judas.

2. No es prueba de que el cristianismo sea falso el hecho de que algunos de sus profesos resulten hipócritas. La defección de Judas no dejó mancha alguna en el nombre de Cristo, ni desmintió la lealtad y fidelidad de los demás discípulos.

3. Es posible estar muy cerca de Cristo y no ser santificado en el carácter. Judas estuvo tres años con Cristo, oyó sus palabras, vivió en la atmósfera de su amor, y permaneció sin cambio. Una botella vacía, herméticamente sellada, puede permanecer mucho tiempo en el océano y seguir perfectamente seca por dentro. Así también, un corazón cerrado al amor de Cristo puede reposar en su seno durante años, sin recibir bendición alguna. Solo cuando el corazón se abre para recibir su gracia, la cercanía a Él santifica.

4. El pecado crece, y nunca podemos saber hasta qué extremo terrible puede llegar un pensamiento o un deseo malo.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: The Traitor's Kiss!

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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