Vivir como Cristo en un mundo roto

El bien oculto de la aflicción en nuestra vida espiritual

Las pruebas y tentaciones que llenan nuestra vida de lucha constante nos entrenan como verdaderos soldados de Cristo y nos enseñan las lecciones más profundas para crecer en belleza y carácter semejante al de Él.

«Yo conozco, oh Jehová, que tus juicios son justos, y que conforme a tu fidelidad me afligiste.» Salmo 119:75

Nuestra vida espiritual necesita pruebas para sacar a la luz sus mayores posibilidades. Florece con mayor lozanía en circunstancias adversas. Las mismas pruebas y tentaciones que hacen de nuestra vida una guerra incesante nos entrenan para ser verdaderos soldados de Cristo. Las dificultades de nuestras experiencias, que nos parecen más de lo que posiblemente podemos soportar, son precisamente la escuela de la vida en la que aprendemos nuestras mejores lecciones y crecemos hacia cualquier belleza y carácter semejante a Cristo que llegamos a alcanzar.

«Antes de ser afligido me extraviaba, pero ahora guardo tu palabra.» Salmo 119:67

«Bueno me es haber sido afligido, para que aprenda tus estatutos.» Salmo 119:71

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: It is good for me that I have been afflicted!

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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