Las palabras de Jesús

El Buen Pastor busca al débil hasta guiarlo a casa

El Buen Pastor conoce cada oveja por nombre y no desiste del descarriado. Su voz trae dignidad al débil, valentía al temeroso y dirección al confundido. Seguirlo significa confiar también cuando conduce por zonas ásperas.

La imagen del Buen Pastor no es metáfora de consuelo temporal, sino anuncio de rescate real. Quien lo conoce descubre que Cristo no dirige a distancia: Él camina delante y detrás, conoce las pendientes, los miedos y los atajos peligrosos. Su conocimiento personal deshace la soledad de los que se sienten olvidados.

Por eso seguirlo no es solo un acto emocional, es una opción de vida. A veces nos conduce a verdes praderas; otras, a llanos áridos que refinan la dependencia. Pero su voz no falla. Cuando el temor le disputa el terreno al corazón, el discípulo responde con obediencia: reconocer su voz, permanecer en Sus pisadas y permitir que Su guía reorganice todo lo demás. En esa relación, la fe deja de vagar y aprende a descansar.

Fuente y atribución

Autor original: John MacDuff

Título original: THE GOOD SHEPHERD

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.

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