Mañana y noche

El Calvario, la cumbre del consuelo del creyente

El Calvario, lejos de ser solo escena de tragedia, se muestra como la cumbre del consuelo y la revelación suprema del amor de Dios por los suyos.

El collado del consuelo—es el collado del Calvario. La casa de la consolación—está construida con la madera de la cruz. El templo de la bendición celestial—está fundado sobre la roca hendida—¡hendida por la lanza que traspasó su costado! Ninguna escena de la sagrada historia alegra el alma—como la tragedia del Calvario.

¡La luz brota del mediodía-medianoche del Gólgota! Cada flor de bendición florece dulcemente bajo la sombra del árbol una vez maldito. En aquel lugar de sed—la gracia ha cavado una fuente que siempre mana con aguas puras como el cristal, ¡cuya cada gota es capaz de aliviar los males de la humanidad!

Vosotros que habéis tenido vuestras temporadas de aflicción, confesaréis que no fue en el Monte de los Olivos donde hallasteis consuelo, ni en el Monte Sinaí—sino Getsemaní, Gabata y el Gólgota han sido para vosotros medios de consuelo. Las hierbas amargas de Getsemaní—han apartado a menudo los amargores de vuestra vida. El azote de Gabata—ha azotado muchas veces vuestras preocupaciones. Los gemidos del Calvario—nos brindan consuelo raro y precioso.

Nunca habríamos conocido el amor de Cristo en toda su altura y profundidad—si Él no hubiera muerto; ni podríamos sospechar el profundo amor del Padre—si no hubiera dado a su Hijo a morir. Las misericordias comunes que disfrutamos, todas cantan del amor; así como la concha del mar, cuando la ponemos en nuestros oídos, susurra del mar profundo de donde vino. Pero si deseamos oír el océano mismo, no debemos mirar las bendiciones cotidianas—sino las transacciones de la crucifixión. ¡Quien quiera conocer el amor, retírese al Calvario y vea morir al Varón de dolores!

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: April 10 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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