Joyas devocionales de John Angell James — Volumen 8

El camino más transitado hacia la perdición

Una solemne advertencia sobre el peligro del autoengaño religioso y la necesidad de advertir con compasión a quienes viven en ilusión espiritual.

Muchos me dirán en aquel día: "¡Señor, Señor! ¿No profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios e hicimos muchos milagros?" Entonces les declararé: "¡Nunca os conocí! ¡Apartaos de mí, hacedores de maldad!" Mateo 7:22-23

¡El engaño sobre la naturaleza de la verdadera piedad prevalece hasta una extensión verdaderamente alarmante! Millones yerran en cuanto a la verdadera condición de sus almas, y piensan que viajan hacia la bienaventuranza celestial; cuando en realidad viajan hacia la perdición.

¡Oh error temible! ¡Oh engaño fatal! ¡Qué terrible decepción les espera! ¡Qué horror, angustia y desesperación tomarán posesión eterna de sus almas, en ese momento de verdad, cuando en vez de despertar del sueño de la muerte en medio de las glorias de la ciudad celestial, levantarán sus ojos, "estando en tormento"!

Ninguna pluma puede describir la angustia abrumadora de tal decepción. La imaginación se encoge de asombro y horror ante la contemplación de su propio débil bosquejo de la escena insoportable.

¡Millones de almas se pierden irrecuperablemente por autoengaño! El engaño es la avenida más concurrida hacia el pozo sin fondo. El autoengaño es la "infatuación común", la "ceguera epidémica" que ha caído sobre multitudes.

Debemos compadecernos de ellos

La benevolencia más perfecta hacia los hombres es aquella que, en vez de mirar con complacencia sus errores, les advierte de su peligro y les exhorta a escapar. No importa que ellos crean que están en lo cierto; esto solo hace su caso más alarmante; y actuar hacia ellos como si pensáramos que sus opiniones equivocadas no tienen importancia, es solo confirmar su engaño y ayudar a su destrucción.

Es cierto que no debemos ni despreciarlos ni perseguirlos; no debemos ni oprimirlos ni ridiculizarlos; no debemos mirarlos con desprecio altanero ni con indiferencia insensible. Pero mientras nos oponemos a sus errores, debemos compadecernos de ellos con compasión sincera, y trabajar por su conversión con bondad desinteresada. Debemos soportar con mansedumbre imperturbable todos sus sarcasmos provocadores; sostener con profunda humildad la conciencia de nuestras percepciones más claras; y convencerlos de que, con la más firme resistencia a sus principios, unimos la más tierna preocupación por su bienestar.

Fuente y atribución

Autor original: John Angell James

Título original: The most crowded avenue to the bottomless pit!

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Angell James, publicado originalmente en Grace Gems.

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