El canon de la revelación está cerrado; no hay nada más que añadir; Dios no da una revelación nueva, sino que asegura la antigua. Cuando ha sido olvidada y dejada en el polvoriento rincón de nuestra memoria, Él la saca y limpia el cuadro, pero no pinta uno nuevo. No hay doctrinas nuevas, pero las antiguas son revividas con frecuencia. No es, digo, por ninguna revelación nueva que el Espíritu Santo consuela. Él nos consuela diciéndonos las cosas antiguas una y otra vez; trae una luz brillante para manifestar los tesoros escondidos en la Escritura; abre las bóvedas en las que la verdad ha yacido largo tiempo, y señala salas secretas llenas de riquezas innumerables; pero no acuña más moneda, porque ya está hecho bastante.
¡Creyente! Hay suficiente en la Biblia para que vivas de ella para siempre. Si superaras los años de Matusalén, no habría necesidad de una revelación nueva; si vivieras hasta que Cristo vuelva, no habría necesidad de añadir una sola palabra; si descendieras tan profundo como Jonás, o incluso bajases, como dijo David, a lo profundo del infierno, aún habría suficiente en la Biblia para consolarte sin una sola frase adicional.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: Spurgeon Gems — The Closed Canon of Scripture
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.