La reputación es lo que los vecinos y amigos de un hombre piensan de él.
El carácter es lo que el hombre ES.
El carácter es personal. No es una posesión que podamos compartir con otra persona. Podemos darle a una persona hambrienta parte de nuestro pan; podemos repartir nuestro dinero con alguien que lo necesita; pero el carácter es algo que no podemos regalar ni transmitir. El soldado valiente no puede compartir su valor con el recluto tembloroso que combate a su lado en la batalla. La mujer pura y amable no puede entregar parte de su pureza y amabilidad a la mujer corrompida y endurecida que encuentra en su camino.
El carácter es nuestro: una parte de nuestro propio ser. Crece en nosotros con el paso de los años. Los actos repetidos se convierten en hábitos, y el carácter se compone, a la larga, de aquellos hábitos que se han repetido tantas veces que llegan a ser una parte permanente de nuestra vida.
Siembra un pensamiento, y cosecharás un acto;
siembra un acto, y cosecharás un hábito;
siembra un hábito, y cosecharás un carácter;
siembra carácter, y cosecharás un destino.
Como cae el árbol, así ha de quedar;
como vive el hombre, así ha de morir;
como muere el hombre, así ha de ser,
¡por toda la eternidad!
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Character
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.