Perlas de Spurgeon

El castigo del creyente es amor, no condenación

El pueblo de Dios jamás puede ser castigado por sus pecados, pues ya fueron castigados en Cristo; pero aunque no puede ser condenado, sí puede ser disciplinado, y esa vara ha sido bautizada en profundo afecto.

Dios hiere a sus enemigos en ira. El pueblo de Dios nunca, por ninguna posibilidad, puede ser castigado por sus pecados. Dios ya los ha castigado en la persona de Cristo, su sustituto. Pero, sin embargo, mientras que el cristiano no puede ser condenado, sí puede ser disciplinado. Cuando Dios aflige a su hijo redimido, el castigo se aplica en amor. La vara de Dios ha sido bautizada en profundo afecto antes de ser puesta sobre la espalda del creyente.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: Pithy gems from Spurgeon — God strikes His enemies in wrath

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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