El propósito de nuestro Dios santo y justo era salvar a su pueblo escogido, pero el pecado de ellos no podía quedar sin castigo. Era, por tanto, necesario que el castigo por su pecado fuera transferido de aquellos que lo merecían, pero no podían soportarlo, a Uno que no lo merecía, pero sí era capaz de soportarlo.
Fuente y atribución
Autor original: John Owen
Título original: Pithy gems from John Owen — 37
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Owen, publicado originalmente en Grace Gems.