Este pobre ciego estaba sentado junto al camino, pidiendo limosna. No solo era ciego, sino pobre, el emblema exacto del mundo de la humanidad que Cristo vino a sanar y salvar. La oración de fe, guiada por las promesas alentadoras de Cristo y fundada en ellas, no será en vano. La gracia de Cristo ha de ser agradecidamente reconocida, para gloria de Dios. Es para gloria de Dios que sigamos a Jesús, como harán aquellos cuyos ojos son abiertos. Debemos alabar a Dios por sus misericordias para con los demás, así como por las misericordias para con nosotros.
Si queremos entender rectamente estas cosas, debemos acudir a Cristo, como el ciego, rogándole con fervor que abra nuestros ojos y nos muestre con claridad la excelencia de sus preceptos y el valor de su salvación.
Lucas 19
La conversión de Zaqueo (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Luke 18:35-43
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.