Mañana y noche

El cielo: servicio, comunión y victoria segura

Una meditación sobre el cielo como lugar de servicio activo, comunión con los santos, victoria realizada y seguridad eterna para el alma del creyente.

Aquella ciudad del gran Rey es un lugar de servicio activo. Los espíritus redimidos le sirven día y noche en su templo. Nunca cesan de cumplir la voluntad de su Rey. Siempre «descansan», en cuanto a la quietud y la libertad de cuidados se refiere; pero nunca «descansan» en el sentido de indolencia o inactividad.

La Jerusalén celestial es el lugar de comunión con todo el pueblo de Dios. Nos sentaremos con Abraham, Isaac y Jacob, en eterna comunión. Mantendremos alto coloquio con la noble hueste de los escogidos, todos reinando con Aquel que por su amor y su brazo poderoso los ha traído sanos a casa. No cantaremos solos, sino en coro alabaremos a nuestro Rey.

El cielo es un lugar de victoria realizada. Siempre que, cristiano, hayas alcanzado una victoria sobre tus concupiscencias; siempre que, tras dura lucha, hayas dejado una tentación muerta a tus pies, en esa hora has tenido un anticipo del gozo que te aguarda cuando el Señor pronto pisotee a Satanás bajo tus pies, y te encuentres más que vencedor por medio de Aquel que te ha amado.

El Paraíso es un lugar de seguridad. Cuando gozas de la plena seguridad de la fe, tienes la prenda de aquella gloriosa seguridad que será tuya cuando seas un ciudadano perfecto de la Jerusalén celestial. ¡Oh dulce hogar mío, el cielo! ¡Oh feliz refugio de mi alma! Gracias, aun ahora, a Aquel cuyo amor me ha enseñado a anhelarte; ¡pero más fuertes gracias en la eternidad, cuando te posea!

«Mi alma ha gustado las uvas, y ahora anhela partir allí donde mi amado Señor guarda su viña, y todos los racimos crecen.

En la vid verdadera y viviente, mi alma hambrienta se deleitaría, y banqueteando con el fruto divino, ¡un huésped eterno sería!»

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: July 12 — Evening

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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