El conocimiento salvador de Cristo será un conocimiento personal. No puedo conocer a Jesús por el trato que otra persona tenga con él. No, he de conocerlo yo mismo; he de conocerlo por mi propia cuenta.
El conocimiento salvador de Cristo será un conocimiento inteligente. He de conocerlo, no como los sueños visionarios de él, sino como la Palabra lo revela. He de conocer sus naturalezas, divina y humana. He de conocer sus oficios, sus atributos, sus obras, su vergüenza, su gloria. He de meditar en él hasta ser «capaz de comprender con todos los santos cuál es la anchura, la longitud, la profundidad y la altura del amor de Dios, y conocer el amor de Cristo, que sobrepasa todo conocimiento».
El conocimiento salvador de Cristo será un conocimiento afectivo de él. En verdad, si le conozco en absoluto, he de amarle. ¡Una onza de conocimiento del corazón vale más que una tonelada de erudición de la cabeza!
El conocimiento salvador de Cristo será un conocimiento saciante. Cuando conozca a mi Salvador, mi mente estará llena hasta rebosar; sentiré que poseo aquello que mi espíritu ansiaba. «Ninguno que venga a mí tendrá jamás hambre, y ninguno que crea en mí tendrá jamás sed».
El conocimiento salvador de Cristo será un conocimiento entusiasmante. Cuanto más conozca a mi Amado, más querré conocer. Cuanto más alto suba, más elevadas serán las cumbres que inviten mis pasos ansiosos. Querré más conforme reciba más. Como el tesoro del avaro, mi oro me hará codiciar más.
Para concluir, el conocimiento salvador de Cristo Jesús será un conocimiento sumamente dichoso. En efecto, será tan elevador que a veces me sostendrá por completo por encima de toda prueba, duda y dolor. Y, mientras lo disfrute, me levantará sobre las tribulaciones, pues echará sobre mí la inmortalidad del Salvador siempre vivo, y me ceñirá con el cinturón de oro de su gozo eterno. ¡Ven, alma mía, siéntate a los pies de Jesús y aprende de él todo este día!
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: October 14 — Morning
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.