El santo Consolador y benignísimo Espíritu no toma una morada pasajera en el corazón del pueblo del Señor. Donde una vez fija su morada, allí habita y vive para siempre. "Os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre". ¡Oh, la bendición! Donde una vez aquella santa Paloma se ha posado, allí permanece. No visita el alma con su gracia para luego dejarla perecer bajo la ira de Dios, ni permite que su obra se marchite, decaiga y muera. Sino que donde una vez entró en el alma con poder, allí fija su morada continua, porque hace de los cuerpos de los santos su templo. Los consagra al servicio de Dios. Toma su morada en sus corazones; allí vive, allí se mueve, allí obra, y santifica alma y cuerpo para el honor y la gloria del Señor Dios Todopoderoso.
Y ¡oh, qué bendición haber recibido al mismo benigno y celestial Maestro como el Espíritu de verdad! Si este es tu feliz caso, conoces la verdad por ti mismo, y la verdad es querida de tu alma; ha sido injertada por un testimonio divino en tu corazón, y encajada por el poder de Dios en tu conciencia. La verdad tal como está en Jesús te es muy, muy preciosa. No puedes desprenderte de ella; es tu propia vida. Antes que apartarte de la verdad de Dios y de tu interés salvador en ella, estarías dispuesto, en momentos favorecidos, a entregar la vida misma.
Pero ¿qué te hace amar la verdad de Dios? ¿Qué te ha dado un corazón para abrazarla y deleitarte en ella; y cuando has venido a la casa de oración, acaso con un cuerpo desfalleciente y una mente atribulada, ha, con todo, sostenido tus pies cansados y te ha conducido adelante; o cuando has vuelto a casa tras oír la palabra, ha alegrado tu corazón, en la noche oscura y lúgubre mientras yaces en tu lecho, y ha elevado tus afectos al Señor Jesucristo? El Consolador, el Espíritu de verdad. Él, y solo Él, pudo darle un lugar tan firme y duradero en tu corazón, tu conciencia y tus afectos.
Vive, pues, esa verdad así como la amas, y proclama su poder y eficacia en tu vida y en tu conversación. Si el Espíritu ha escrito su verdad en tu corazón, hará brotar esa verdad en tus labios y en tu vida. Hará manifiesto que eres "hijos que no pueden mentir". Mostrarás el poder de la verdad en la sinceridad de tu palabra, en la rectitud de tus pasos, en tu familia, en la Iglesia, en tus negocios, en tu carácter y conducta generales, y en todo aquello que estampa la realidad de la religión y el poder de la piedad vital.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: January 8
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.